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*María del Pilar Eraso Soler Bióloga Especialista en manejo integral del medio ambiente.
6. La medicina reproductiva
6.1. Época Prehispánica.
En términos generales, parece ser que la mujer embarazada se aislaba en el momento del parto, buscando lugares como el bosque, una caverna o el borde de un río, allí en cuclillas daba a luz. Con respecto a las parteras o comadronas, estas fueron bien conocidas en algunas de las culturas prehispánicas como la Azteca, la Maya, la Araucana y la Inca, pero inexistentes en la Muisca[1].
Muchas
culturas autóctonas colombianas, consideraban crucial el control de la
natalidad como mecanismo
En la cultura
Muisca, las mujeres embarazadas debían ser protegidas por el dios Nemqueteba
antes del alumbramiento, por tal razón, las parturientas emprendían una
peregrinación a la ciudad de Iza (cerca de
A pesar de las afirmaciones hechas por los conquistadores, la densidad de población del Altiplano Cundí-Boyacense no era muy alta (alrededor de 400.000 personas); la necesidad de mantener un equilibrio natural que permitiera la subsistencia de la comunidad, propiciaba la utilización de diferentes métodos para el control de los nacimientos, entre estos: la abstinencia sexual, así que el establecimiento de periodos prolongados de lactancia, la utilización de yerbas y otros métodos mecánicos y químicos para evitar los embarazos, entre otros. También es importante destacar la alta tasa de mortalidad entre las jóvenes y la llegada temprana (hacia los 40 años) de la menopausia (hacia los 40 años)[5].
6.2. La Colonia y la Influencia Española.
Siguiendo este recorrido cronológico, se puede constatar igualmente la falta de información apropiada para los primeros tiempos de la colonia, sobre todo en lo referente al parto y a los problemas ginecológicos, salvo un registro de finales del siglo XVIII, proveniente del sanatorio de Popayán (Fundado por los Hermanos Camilos de la Buena Muerte), en el cual se relata la práctica de la cesárea post-mortem[6]
De otra parte,
en algunos apuntes hechos por Mutis entre los años de 1761 y 1763, el sabio
se refiere a ciertas hierbas y tratamientos
A finales del
siglo XVIII, el médico Sebastián López Ruiz en su
“Informe contra los
empíricos y curanderos”, resume los principales problemas de asistencia al
recién nacido y su madre, así que la falta de personal competente, no sólo
en materia médica, sino también en cuestiones de bautismo. López Ruiz se
quejaba de la ausencia total de cirujanos, lo que aumentaba la proliferación
de curanderos y parteras sin experiencia ni formación. Tres de los más
En esta época la ginecología y la obstetricia eran consideradas como dos ramas de la medicina; la primera hacía parte de la medicina general en tanto que la segunda se ejercía de manera independiente. Es gracias a Mutis y Miguel Islas que se logró establecer, en la facultad de medicina del Colegio Mayor del Rosario, la cátedra práctica, de tal manera que además de anatomía se enseñaba: operaciones de cirugía, arte obstétrico (como una asignatura teórica), además de la anatomía y otras ramas de la ciencia. Entre los autores recomendados para los estudios estaban: el madrileño José Ventura con su libro “Preceptos generales sobre las operaciones de los partos”, y el cirujano y tocólogo francés André Levret, especialista hábil en la invención y el empleo de instrumentos (fórceps)[8].
El trabajo
iniciado por Mutis y colaboradores, comenzaba a estructurar una disciplina
médica, frenada con el
movimiento indenpendentista y
No obstante y
a pesar de los múltiples obstáculos, se pueden destacar algunos
acontecimientos de la época, que permiten vislumbrar la continuación
del desarrollo médico, en particular en materia de obstetricia; siendo así
como en 1844 el médico bogotano José Ignacio Quevedo Amaya ejecuta la
primera operación cesárea, en
Sin olvidar
algunos trabajos como los anteriormente mencionados, en materia de
obstetricia y ginecología, la evolución de estas dos disciplinas fue
bastante rudimentaria en todo el transcurso del siglo XIX. Entre los
principales médicos dedicados a la tocología y/o al estudio de problemas
relacionados, vale la pena destacar:
Otras
figuras importantes de la obstetricia y la ginecología en Colombia son: los doctores
Leoncio Barreto, José María Buendía y Juan Evangelista Manrique. Del primero
vale la pena resaltar dos operaciones que lo hicieron célebre entre sus
colegas; una ovariectomía ejecutada en 1864 y una sinfisiotomía en 1873;
entre los escritos que se le conocen, están: “Un Cuadro Sinóptico General de
Zoología”, un trabajo científico sobre enquistamiento de la placenta antes
del parto y el “Compendio de Obstetricia”, el cual escribió a partir de las
conferencias que dictaba a las parteras;
A comienzos
del siglo XX, pasada la guerra de los mil días, nuevas figuras entran al
panorama medicoquirúrgico del país, uno de ellos el doctor Rafael Ucrós
Durán, quien a su regreso de París (donde había sido discípulo del cirujano
Los casos de infección puerperal continuaron a ser numerosos hasta bien avanzado el siglo XX, más exactamente hasta la aparición de la penicilina y su utilización por primera vez en Colombia en 1944, por el doctor Rafael Peralta Cayón.
Actualmente la ginecología y la obstetricia conforman una sola especialización en el país. La ginecobstetricia va de la mano con los avances en materia de tecnología y prestación de servicios, que esto sea para la prevención y control del cáncer, así que de otros problemas relacionados con la gestación y el tratamiento del feto, además del retorno al parto natural y la reproducción asistida.´
No obstante y a pesar de los avances logrados en materia de antibióticos y de asepsia, las infecciones originadas en el proceso de nacimiento continúan siendo altas, tanto para la madre como para el bebé, aún a finales del siglo XX. Las razones de esta mortalidad materno-infantil siguen siendo los problemas ligados a factores de orden social y económico[15].
6.4. Las Enfermedades Venéreas. Un Problema Social.
El aumento de
la población acompañado de los invariables problemas socioeconómicos,
así que la falta de un sistema higiénico y de
En 1907 bajo
el gobierno de Rafael Reyes y por iniciativa del doctor Gabriel Castañeda,
miembro de la Junta Central de Higiene (JCH), se estableció una clínica de
sifilografía en el Hospital San Juan de Dios. Esta medida y la
Para hacer frente a la enfermedad se utilizaron diferentes procedimientos terapéuticos, los cuales iban desde el tratamiento arsenical a la utilización del mercurio, estos fueron evolucionando y perfeccionándose gracias a la aparición del microscopio y de la clínica de laboratorio. Sin embargo, es solo a partir de la década de los 30, con la participación en el Séptimo Congreso Médico Latinoamericano (México), que el gobierno colombiano comienza a estructurar y desarrollar programas de higiene y educación sexual, así que a establecer un certificado médico prenupcial. La adopción de estas propuestas mostraba la necesidad de realizar profundos cambios estructurales en materia de salud pública. En respuesta de esto se crea el hospital de la Samaritana y el Instituto de Higiene Social de Cundinamarca, a cargo del urólogo Jorge E. Cavalier[18].
Finalmente muchas de estas medidas fueron puestas en marcha, con excepción del certificado médico prenupcial. Es así como en 1945 el hospital de la Samaritana inicia su funcionamiento y establece los diferentes servicios y prestaciones, entre los que estaban, el diagnostico temprano de la sífilis con la aplicación de un tratamiento semi‑masivo, inventado por el Dr. José D. Arévalo, el cual era menos peligroso que la utilización del arsénico. Como tratamiento preventivo se aplicaba a las prostitutas un preparado de bismuto. Todo esto hasta la aparición de la penicilina, la cual fue utilizada de manera efectiva para el control de la sífilis y la gonorrea[19].
6.5. Control de la Natalidad y Educación Sexual.
Estudios realizados por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) a nivel mundial y por ASCOFAME en Colombia, mostraban, para los años 60 del siglo XX, una alta tasa de mortalidad materno-infantil, ligada a problemas demográficos y de abortos; es así como en la reunión de Ministros de la Salud de 1968 en Punta del Este, se recomienda la formación de departamentos de salud materno-infantil y el establecimiento de programas de planificación familiar[20].
Con respecto a este tema, el país ha hecho adelantos remarcables, a pesar de la fuerte oposición de la iglesia, siendo así como en el año de 1960 se logró comercializar en Colombia la primera generación de píldora anticonceptiva con el nombre de “Enevid”[21].
Durante el transcurso de los años setenta PROFAMILIA logra importantes avances en materia de control natal, y de educación sexual; de esta manera se consolidan los programas de esterilización voluntaria; para los hombres la vasectomía y para las mujeres la ligadura de trompas, utilizando las técnicas de laparoscopia ginecológica y minilaparotomia[23].
En los años 70, los esfuerzos en materia de cooperación internacional obtienen como resultado la creación del Departamento Nacional de Planeación, el cual 3 años más tarde se convierte en el Consejo de Población y Medio Ambiente, con estos avances se inicia el camino hacia el establecimiento de un programa de salud materno-infantil que incluirá también un adelanto en la reflexión sobre los aspectos ambientales y de desarrollo socioeconómico[25]
Debido a un sinnúmero de problemas de orden social y económico, así que a una marcada desigualdad entre hombre y mujer, los índices de mortalidad materno-infantil siguen siendo muy altos en las postrimerías del siglo XX, por esta razón para el año 2003, el Gobierno nacional estableció un programa de salud pública, visando a reducir en un 50% la mortalidad materna, así que a constituir un programa de salud sexual; para alcanzar dichos objetivos todos los actores involucrados en la problemática deberán contribuir a la realización de lo que se ha llamado el “Plan de Choque”[26].
[1] Sánchez Torres Fernando. « Historia de la Ginecobstetricia en Colombia » http://www.encolombia.com/lmg0002.htm [2] Reichel-Dolmatoff, Gerardo. “Desana: Le Symbolisme Universel des Indiens Tukano Vaupes”. Correa Rubio François. “Sierras Paralelas Etnología Entre Los Kogí y los U´Wa” http://www.banrep.gov.co/blaavirtual/letra-g/geoco4v3/sierra2.htm. Osborn Ann. “Comer y ser Comido. Los animales en la tradición oral U'wa”. Boletín N° 26 Museo del Oro Banco de la República. 1990. http://www.lablaa.org/blaavirtual/bolmuseo/1990/bol26/mxxvi1b.htm. FEN Colombia “Caribe Colombia. La Sierra Nevada: Cambio Cultural y Conciencia Ambiental” http://www.banrep.gov.co/blaavirtual/letra-c/carcol/sienev2.htm Pinzón Carlos Ernesto “Inga y Kamsa” y Garay Gloria ¿Quienes Son Los Inga y los Kamsa? ¿De Donde Provienen? http://www.banrep.gov.co/blaavirtual/letra-g/geoco4v3/inga.htm. Reichel Elisabeth. La Danta y el Delfín : Manejo Ambiental e Intercambio entre Dueños de Maloca y Chamanes. El Caso Yukuna Matapi (Amazonas) Revista de Antropología. Vol. V Nos 1‑2. Universidad de Los Andes 1989 pp. 102-105 http://publicacionesfaciso.uniandes.edu.co/ . “Población Indígena Colombiana” http://pwp.supercabletv.net.co/garcru/colombia/Colombia/indios.htm. Victor Manuel Patiño. Historia de la Cultura Material en la América Equinoccial (Tomo 7) Vida Erótica y Costumbres Higiénicas http://www.banrep.gov.co/blaavirtual/letra-h/historia7/capitu14.htm [3] Reichel-Dolmatoff Op.Cit. [4] Sánchez Torres. Op.Cit [5]Rodríguez Cuenca José Vicente. “Los Chibchas: Pobladores Antiguos de los Andes Orientales. Aspectos Bioantropológicos”. Colciencias. Universidad Nacional de Colombia 1999 http://www.colciencias.gov.co/seiaal/documentos/jvrc04.htm [6] Sánchez Torres. Op.Cit [7] Ibíd. [8] Ibíd. [9] Ibíd. [10] Ibíd. [11] Ibíd. [12] Ibíd. [13] Ibíd. y Sánchez Torres Fernando. « Ginecobstetricia » en AFIDRO.1998. « El Arte de Curar » http://www.afidro.com/arte_curar/p175/index.htm [14] Ibíd. [15] Ibíd. [16] Obregón Diana. “Médicos, Prostitución y Enfermedades Venéreas en Colombia (1886-1951)” História Ciências, Saûde-Manguinhos. Vol. 9 (supplement): 161-86. Río de Janeiro. 2002. pp. 162170 http://www.scielo.br/pdf/hcsm/v9s0/07.pdf Y Enrique Enciso. Problemas y Campaña contra las Enfermedades Venéreas. Repertorio de Medicina y Cirugía. Bogotá. 1928 [17] Ibíd. [18] Ibíd. [19] Ibíd. [20] “La Organización Panamericana de la Salud y el Estado Colombiano. Cien Años de Historia 1902‑2002” http://www.col.ops-oms.org/centenario/libro/OPSestado100_print.htm#_32 [21] Sánchez Torres. Op.Cit [22] PROFAMILIA . http://www.profamilia.org.co/001_organizacion/02historia.htm [23] Ibíd. [24] Ibíd. [25] “La Organización Panamericana de la Salud y el Estado Colombiano. Cien Años de Historia 1902‑2002” http://www.col.ops-oms.org/centenario/libro/OPSestado100_print.htm#_32 [26] Boada C.L y M. Cotes Benítez. “Plan de Choque para la Reducción de la Mortalidad Materna”. Situación de Salud en Colombia: Indicadores básicos. Ministerio de Protección Social. INS. OPS. 2003 http://www.minproteccionsocial.gov.co/MseContent/images/news/DocNewsNo513201.doc
Editado por Aldo Campana, |