*María del Pilar Eraso Soler  Bióloga

Especialista en manejo integral del medio ambiente.

 

6. La medicina reproductiva

 

6.1. Época Prehispánica.

 

Escultura: " Bachué, la madre generadora de la raza", según mitología chibcha. Del maestro, Luis Alberto Acuña.Existe muy poca documentación sobre este tema para la época prehispánica, con excepción de algunos documentos de etnología, en los que se aborda el tema del sexo y las relaciones sexuales bajo un ángulo puramente social y medioambiental, este tema es abordado de forma somera por otros autores.

 

En términos generales, parece ser que la mujer embarazada se aislaba en el momento del parto, buscando lugares como el bosque, una caverna o el borde de un río, allí en cuclillas daba a luz. Con respecto a las parteras o comadronas, estas fueron bien conocidas en algunas de las culturas prehispánicas como la Azteca, la Maya, la Araucana y la Inca, pero inexistentes en la Muisca[1].

 

Muchas culturas autóctonas colombianas, consideraban crucial el control de la natalidad como mecanismo Territorio Muisca. Ana María Falchetti y Clemencia Plazas, "El territorio de los muiscas a la llegada de los españoles".Uniandes. 1973. de supervivencia, razón por la cual en estas etnias el sexo es considerado como tabú y un acto pecaminoso; bien que algunas leyendas pone a la mujer como personaje central e importante en el proceso de creación de la sociedad, como ya se dijo la información al respecto es muy poca y aproximativa[2]. En algunas culturas amazónicas, la llegada del recién nacido marca un estado de vulnerabilidad para los padres, debido a la fuerte creencia de la interacción directa entre el medio ambiente y el ser humano. Este hecho hace del parto un momento sumamente delicado y peligroso, en especial para el hombre, por lo cual, este último debe mantenerse oculto en la maloca durante los primeros momentos del alumbramiento y después del nacimiento del niño, así se protege de los malos espíritus[3].

 

En la cultura Muisca, las mujeres embarazadas debían ser protegidas por el dios Nemqueteba antes del alumbramiento, por tal razón, las parturientas emprendían una peregrinación a la ciudad de Iza (cerca de India Muisca. Los Muiscas y el Agua. www.encolombia.com/ medioambiente/hume-bogota-....Sogamoso) para raspar la piedra que contenía la huella del dios; el polvo obtenido lo mezclaban con agua y lo bebían. Después en el momento del parto se aislaban cerca de las orillas de ríos y lagunas y allí daban a luz; vale la pena anotar la relevancia del agua tanto en la cosmogonía chibcha como en otras culturas. Este parto solitario se mantuvo hasta bien entrado el siglo XVII[4].

 

A pesar de las afirmaciones hechas por los conquistadores, la densidad de población del Altiplano Cundí-Boyacense no era muy alta (alrededor de 400.000 personas); la necesidad de mantener un equilibrio natural que permitiera la subsistencia de la comunidad, propiciaba la utilización de diferentes métodos para el control de los nacimientos, entre estos: la abstinencia sexual, así que el establecimiento de periodos prolongados de lactancia, la utilización de yerbas y otros métodos mecánicos y químicos para evitar los embarazos, entre otros. También es importante destacar la alta tasa de mortalidad entre las jóvenes y la llegada temprana (hacia los 40 años) de la menopausia (hacia los 40 años)[5].

 

 

 

6.2. La Colonia y la Influencia Española.

 

Siguiendo este recorrido cronológico, se puede constatar igualmente la falta de información apropiada para los primeros tiempos de la colonia, sobre todo en lo referente al parto y a los problemas ginecológicos, salvo un registro de finales del siglo XVIII, proveniente del sanatorio de Popayán (Fundado por los Hermanos Camilos de la Buena Muerte), en el cual se relata la práctica de la cesárea post-mortem[6] 

De otra parte, en algunos apuntes hechos por Mutis entre los años de 1761 y 1763, el sabio se refiere a ciertas hierbas y tratamientos RECOPILACIÓN DE LAS LEYES DEL PROTOMEDICATO.EDAD MODERNA (1474-1799). Museo Virtual de la Sanidad en España. www.isciii.es/museo/ crono/ed/edf6.html. utilizados para tratar problemas diferentes tales que: la fertilidad, los dolores menstruales, los problemas de obstrucción del útero y el control de las hemorragias posparto. De igual manera, se le atribuye un documento en el que trata de manera precisa el tétanos del recién nacido (Tetanos neonatorum), problema que se presentaba con frecuencia en el litoral Caribe, y al que le daban el nombre de “mal de los siete días” [7].

 

A finales del siglo XVIII, el médico Sebastián López Ruiz en su “Informe contra los empíricos y curanderos”, resume los principales problemas de asistencia al recién nacido y su madre, así que la falta de personal competente, no sólo en materia médica, sino también en cuestiones de bautismo. López Ruiz se quejaba de la ausencia total de cirujanos, lo que aumentaba la proliferación de curanderos y parteras sin experiencia ni formación. Tres de los más Clase de anatomiaconocidos de la época: fueron: Melchora la partera; el literato, platero y relojero Domingo Rota y el barbero y flebotomista Casallas. Esta falta de medios, para atender adecuadamente a las madres y sus hijos, se prorrogó hasta comienzos del siglo XIX, lo cual se constata en los escritos dejados por Mutis, donde se quejaba igualmente de ésta deficiencia asistencial.

 

En esta época la ginecología y la obstetricia eran consideradas como dos ramas de la medicina; la primera hacía parte de la medicina general en tanto que la segunda se ejercía de manera independiente. Es gracias a Mutis y Miguel Islas que se logró establecer, en la facultad de medicina del Colegio Mayor del Rosario, la cátedra práctica, de tal manera que además de anatomía se enseñaba: operaciones de cirugía, arte obstétrico (como una asignatura teórica), además de la anatomía y otras ramas de la ciencia. Entre los autores recomendados para los estudios estaban: el madrileño José Ventura con su libro “Preceptos generales sobre las operaciones de los partos”, y el cirujano y tocólogo francés André Levret, especialista hábil en la invención y el empleo de instrumentos (fórceps)[8].

 

6.3. La República.

 

El trabajo iniciado por Mutis y colaboradores, comenzaba a estructurar una disciplina médica, frenada con el movimiento indenpendentista y Primera Operación Cesarea Realizada en Colombia. Pintura de Enrique Grau. En : www.encolombia.com/ intervenciones4_ginecobste....reanudada con la llegada de Francisco de Paula Santander al gobierno[9]. Durante este período, se continúan los adelantos en materia educativa y se crean nuevas cátedras de medicina en otras regiones del país, destacándose entre estas, la fundación de la Universidad Central y su sección de Medicina, en donde se consideraba la cátedra de obstetricia (artículo 216 del decreto del 3 de octubre de 1826). Vale la pena recordar como este impulso será afectado por la ley de 1850, que libera la enseñanza.

 

No obstante y a pesar de los múltiples obstáculos, se pueden destacar algunos acontecimientos de la época, que permiten vislumbrar la continuación del desarrollo médico, en particular en materia de obstetricia; siendo así como en 1844 el médico bogotano José Ignacio Quevedo Amaya ejecuta la primera operación cesárea, en Anfiteatro. Hospital San Juan de Dios. Grabado 1883. Fotografía de Ricardo Moros Urbina. En Bogotá CD. Museo de Desarrollo Urbano.1998una vereda de Medellín, con supervivencia de la madre y del niño. El 8 de abril de 1852 aparece en la primera publicación médica “La Lanceta”, el primer artículo de ginecología, titulado “Enfermedades de la Mujer”, en donde se explica una operación hecha por el doctor Varga Reyes (la extirpación de un pólipo uterino). A este último también se debe la fundación, en 1864, de una escuela de medicina privada la cual fue posteriormente fusionada al hospital San Juan de Dios, esta unión permitiría una mejor utilización y aprovechamiento del anfiteatro, los locales y otros recursos; en contrapartida el hospital recibiría los servicios de dos médicos, dos cirujanos, un farmacéutico así que la creación de una cátedra de clínica y otra de obstetricia[10].

 

Sin olvidar algunos trabajos como los anteriormente mencionados, en materia de obstetricia y ginecología, la evolución de estas dos disciplinas fue bastante rudimentaria en todo el transcurso del siglo XIX. Entre los principales médicos dedicados a la tocología y/o al estudio de problemas relacionados, vale la pena destacar: Ana Galvis Hotz. Primera mujer médico colombiana. www.encolombia.com/ intervenciones4_ginecobste....Joaquín Maldonado natural de Chocontá, quien  fue profesor de obstetricia en el Colegio Mayor del Rosario (1849); el cubano José Salvador Riera residente en Bogotá, especialista en la esterilidad de ambos sexos y las enfermedades de las mujeres; de él se conservan dos textos en la Biblioteca Nacional de Bogotá; la bogotana Ana Galvis Hotz, graduada de medicina en Berna, Suiza (1877), fue no sólo la primera médica que ejerció en Colombia, sino también la primera especialista en ginecología; y el bogotano Librado Rivas, quien fue profesor de maternidad en la Universidad Central (1855-1877)[11].

 

Otras figuras importantes de la obstetricia y la ginecología en Colombia son: los doctores Leoncio Barreto, José María Buendía y Juan Evangelista Manrique. Del primero vale la pena resaltar dos operaciones que lo hicieron célebre entre sus colegas; una ovariectomía ejecutada en 1864 y una sinfisiotomía en 1873; entre los escritos que se le conocen, están: “Un Cuadro Sinóptico General de Zoología”, un trabajo científico sobre enquistamiento de la placenta antes del parto y el “Compendio de Obstetricia”, el cual escribió a partir de las conferencias que dictaba a las parteras; Rafael Ucrós Durán. Colección de Retratos de la Academia Nacional de Medicina.fue profesor en la Escuela de Medicina de la Universidad Nacional, miembro y colaborador en instituciones como la Clínica Obstétrica de Bogotá, el Hospital San Juan de Dios y la Sociedad de Medicina y Ciencias Naturales[12].

 

A comienzos del siglo XX, pasada la guerra de los mil días, nuevas figuras entran al panorama medicoquirúrgico del país, uno de ellos el doctor Rafael Ucrós Durán, quien a su regreso de París (donde había sido discípulo del cirujano Mercuriocromo. Repertorio de Medicina y Cirugía. Bogotá. 1928ginecológico Jean Louis Faure) a Bogotá, hace parte del cuerpo docente de la facultad de medicina de la Universidad Nacional. En 1903, gracias a su iniciativa, se crea el servicio ginecológico en el Hospital San Juan de Dios, en donde logra establecer las normas de asepsia y antisepsia quirúrgicas, con el fin de combatir la infección puerperal, causante hasta entonces del mayor número de muertes maternas. A finales del siglo XIX y comienzos del XX, los médicos intentaron numerosos tratamientos para reducir los casos de infección, entre estos: el llamado tratamiento quirúrgico que consistía en la aplicación de inyecciones intrauterinas, utilizando bicloruro de mercurio, baños por medio de vapores de oxiformol así que las inyecciones subcutáneas de suero fisiológico trementinado[13].

 

Thanks to Penicillin.  exordio.com/.../medicine/ medicamentos.html.Otros cambios suscitados en este período fueron, la introducción del cloroformo y el éter como agentes anestésicos, así que la gran transformación de la asistencia pública; esto permite el progreso de la obstetricia, dirigiendo la práctica hacia una ginecología endocrina y reduciendo la tendencia intervencionista de los cirujanos ginecólogos[14].

 

Los casos de infección puerperal continuaron a ser numerosos hasta bien avanzado el siglo XX, más exactamente hasta la aparición de la penicilina y su utilización por primera vez en Colombia en 1944, por el doctor Rafael Peralta Cayón.

 

Actualmente la ginecología y la obstetricia conforman una sola especialización en el país. La ginecobstetricia va de la mano con los avances en materia de tecnología y prestación de servicios, que esto sea para la prevención y control del cáncer, así que de otros problemas relacionados con la gestación y el tratamiento del feto, además del retorno al parto natural y la reproducción asistida.´

 

No obstante y a pesar de los avances logrados en materia de antibióticos y de asepsia, las infecciones originadas en el proceso de nacimiento continúan siendo altas, tanto para la madre como para el bebé, aún a finales del siglo XX. Las razones de esta mortalidad materno-infantil siguen siendo los problemas ligados a factores de orden social y económico[15].

 

6.4. Las Enfermedades Venéreas. Un Problema Social.

 

El aumento de la población acompañado de los invariables problemas socioeconómicos, así que la falta de un sistema higiénico y de Repertorio de Medicina y Cirugía. Bogotá. 1928salud apropiados, fueron las principales causas del crecimiento desmedido de este tipo de enfermedades. En la década de los 90 del siglo XIX, se registraban los datos más alarmantes de casos de sífilis y gonorrea en la población femenina e infantil. El puritanismo y la falta de medidas concretas, impidieron un control efectivo que evitara el aumento de los contagios, en especial entre la población más pobre y vulnerable[16].

 

En 1907 bajo el gobierno de Rafael Reyes y por iniciativa del doctor Gabriel Castañeda, miembro de la Junta Central de Higiene (JCH), se estableció una clínica de sifilografía en el Hospital San Juan de Dios. Esta medida y laOvulos Chaumel. Repertorio de Medicina y Cirugía. Bogotá. 1928 adopción del decreto 35, que autorizaba la casa de prostitución y obligaba a las prostitutas a portar un carné (como mecanismo de control médico y policial), pretendían suministrar una solución al grave problema de salud pública que esta actividad generaba. Sin embargo, la realidad era otra, el seguimiento de las personas a alto riesgo no era efectivo, ya que las prostitutas no eran el único vector de contagio, era necesario censar los hombres que las frecuentaban, pero el secreto profesional de los médicos y el miedo de perder su clientela, no permitían la identificación de estos y por lo tanto la protección de las esposas e hijos. De esta manera las enfermedades venéreas se constituyeron en una de las principales causas de muerte infantil[17].

 

Para hacer frente a la enfermedad se utilizaron diferentes procedimientos terapéuticos, los cuales iban desde el tratamiento arsenical a la utilización del mercurio, estos fueron evolucionando y perfeccionándose gracias a la aparición del microscopio y de la clínica de laboratorio. Sin embargo, es solo a partir de la década de los 30, con la participación en el Séptimo Congreso Médico Latinoamericano (México), que el gobierno colombiano comienza a estructurar y desarrollar programas de higiene y educación sexual, así que a establecer un certificado médico prenupcial. La adopción de estas propuestas mostraba la necesidad de realizar profundos cambios estructurales en materia de salud pública. En respuesta de esto se crea el hospital de la Samaritana y el Instituto de Higiene Social de Cundinamarca, a cargo del urólogo Jorge E. Cavalier[18].

 

Finalmente muchas de estas medidas fueron puestas en marcha, con excepción del certificado médico prenupcial. Es así como en 1945 el hospital de la Samaritana inicia su funcionamiento y establece los diferentes servicios y prestaciones, entre los que estaban, el diagnostico temprano de la sífilis con la aplicación de un tratamiento semi‑masivo, inventado por el Dr. José D. Arévalo, el cual era  menos peligroso que la utilización del arsénico. Como tratamiento preventivo se aplicaba a las prostitutas un preparado de bismuto. Todo esto hasta la aparición de la penicilina, la cual fue utilizada de manera efectiva para el control de la sífilis y la gonorrea[19].

 

6.5. Control de la Natalidad y Educación Sexual.

 

Estudios realizados por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) a nivel mundial y por ASCOFAME en Colombia, mostraban, para los años 60 del siglo XX, una alta tasa de mortalidad materno-infantil, ligada a problemas demográficos y de abortos; es así como en la reunión de Ministros de la Salud de 1968 en Punta del Este, se recomienda la formación de departamentos de salud materno-infantil y el establecimiento de programas de planificación familiar[20].

 

Con respecto a este tema, el país ha hecho adelantos remarcables, a pesar de la fuerte oposición de la iglesia, siendo así como en el año de 1960 se logró comercializar en Colombia la primera generación de píldora anticonceptiva con el nombre de “Enevid”[21].

 

Carlos LLeras Restrepo. Presidente de la República 1966-1970El pionero de la planificación familiar en el país es el doctor Fernando Tamayo Ogliastri, quien en 1965 fundó la Asociación Pro Bienestar de la Familia Colombiana, que a su turno se convierte en la primera clínica de planificación familiar en Colombia “PROFAMILIA”. Posteriormente en 1969 bajo el gobierno de Carlos Lleras Restrepo, el ministerio de Salud incluye actividades de planificación familiar en sus programas de protección materna e infantil[22].

 

Durante el transcurso de los años setenta PROFAMILIA logra importantes avances en materia de control natal, y de educación sexual; de esta manera se consolidan los programas de esterilización voluntaria; para los hombres la vasectomía y para las mujeres la ligadura de trompas, utilizando las técnicas de laparoscopia ginecológica y minilaparotomia[23].

 

 Instituto Materno Infantil. Bogotá Colombia. www.segobdis.gov.co/.../ Paginas/Hospitales.htm.Gracias al establecimiento de unidades móviles y del programa de Mercadeo Social, la asociación logra ampliar el servicio a la población rural y marginal de las zonas urbanas, contando con la participación de líderes comunales motivados y debidamente preparados, quienes distribuyen los anticonceptivos e inician toda una campaña educativa[24].

 

En los años 70, los esfuerzos en materia de cooperación internacional obtienen como resultado la creación del Departamento Nacional de Planeación, el cual 3 años más tarde se convierte en el Consejo de Población y Medio Ambiente, con estos avances se inicia el camino hacia el establecimiento de un programa de salud materno-infantil que incluirá también un adelanto en la reflexión sobre los aspectos ambientales y de desarrollo socioeconómico[25]

   

Debido a un sinnúmero de problemas de orden social y económico, así que a una marcada desigualdad entre hombre y mujer, los índices de mortalidad materno-infantil siguen siendo muy altos en las postrimerías del siglo XX, por esta razón para el año 2003, el Gobierno nacional estableció un programa de salud pública, visando a reducir en un 50% la mortalidad materna, así que a constituir un programa de salud sexual; para alcanzar dichos objetivos todos los actores involucrados en la problemática deberán contribuir a la realización de lo que se ha llamado el “Plan de Choque”[26].

 

 

 

 Índice


 

[1] Sánchez Torres Fernando. « Historia de la Ginecobstetricia en Colombia » http://www.encolombia.com/lmg0002.htm

[2] Reichel-Dolmatoff, Gerardo. “Desana: Le Symbolisme Universel des Indiens Tukano Vaupes”. Correa Rubio François. “Sierras Paralelas Etnología Entre Los Kogí y los U´Wa” http://www.banrep.gov.co/blaavirtual/letra-g/geoco4v3/sierra2.htm. Osborn Ann. “Comer y ser Comido. Los animales en la tradición oral U'wa”. Boletín N° 26 Museo del Oro Banco de la República. 1990. http://www.lablaa.org/blaavirtual/bolmuseo/1990/bol26/mxxvi1b.htm. FEN Colombia “Caribe Colombia. La Sierra Nevada: Cambio Cultural y Conciencia Ambiental” http://www.banrep.gov.co/blaavirtual/letra-c/carcol/sienev2.htm Pinzón Carlos Ernesto “Inga y Kamsa” y Garay Gloria ¿Quienes Son Los Inga y los Kamsa? ¿De Donde Provienen? http://www.banrep.gov.co/blaavirtual/letra-g/geoco4v3/inga.htm. Reichel Elisabeth. La Danta y el Delfín : Manejo Ambiental e Intercambio entre Dueños de Maloca y Chamanes. El Caso Yukuna Matapi (Amazonas) Revista de Antropología. Vol. V Nos 1‑2. Universidad de Los Andes 1989 pp. 102-105 http://publicacionesfaciso.uniandes.edu.co/ . “Población Indígena Colombiana” http://pwp.supercabletv.net.co/garcru/colombia/Colombia/indios.htm. Victor Manuel Patiño. Historia de la Cultura Material en la América Equinoccial (Tomo 7) Vida Erótica y Costumbres Higiénicas  http://www.banrep.gov.co/blaavirtual/letra-h/historia7/capitu14.htm

[3] Reichel-Dolmatoff Op.Cit.

[4] Sánchez Torres. Op.Cit

[5]Rodríguez Cuenca José Vicente. “Los Chibchas: Pobladores Antiguos de los Andes Orientales. Aspectos Bioantropológicos”. Colciencias. Universidad Nacional de Colombia 1999 http://www.colciencias.gov.co/seiaal/documentos/jvrc04.htm

[6] Sánchez Torres. Op.Cit

[7] Ibíd.

[8] Ibíd.

[9] Ibíd.

[10] Ibíd.

[11] Ibíd.

[12] Ibíd.

[13] Ibíd. y Sánchez Torres Fernando. « Ginecobstetricia » en AFIDRO.1998. « El Arte de Curar » http://www.afidro.com/arte_curar/p175/index.htm

[14] Ibíd.

[15] Ibíd.

[16] Obregón Diana. “Médicos, Prostitución y Enfermedades Venéreas en Colombia (1886-1951)” História Ciências, Saûde-Manguinhos. Vol. 9 (supplement): 161-86. Río de Janeiro. 2002. pp. 162­170 http://www.scielo.br/pdf/hcsm/v9s0/07.pdf Y Enrique Enciso. Problemas y Campaña contra las Enfermedades Venéreas.  Repertorio de Medicina y Cirugía. Bogotá. 1928

[17] Ibíd.

[18] Ibíd.

[19] Ibíd.

[20] “La Organización Panamericana de la Salud y el Estado Colombiano. Cien Años de Historia 1902‑2002” http://www.col.ops-oms.org/centenario/libro/OPSestado100_print.htm#_32

[21] Sánchez Torres. Op.Cit

[22] PROFAMILIA .  http://www.profamilia.org.co/001_organizacion/02historia.htm

[23] Ibíd.

[24] Ibíd.

[25] “La Organización Panamericana de la Salud y el Estado Colombiano. Cien Años de Historia 1902‑2002” http://www.col.ops-oms.org/centenario/libro/OPSestado100_print.htm#_32

[26] Boada C.L y M. Cotes Benítez. “Plan de Choque para la Reducción de la Mortalidad Materna”. Situación de Salud en Colombia: Indicadores básicos. Ministerio de Protección Social. INS. OPS. 2003 http://www.minproteccionsocial.gov.co/MseContent/images/news/DocNewsNo513201.doc

 

 
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Editado por Aldo Campana,